sábado, 27 de abril de 2013

La época de la pasiva indignación...

Pasividad, es lo que define estos tiempos, pasividad, frente a los atropellos, frente a los ultrajes, pueblo pasivo, aún infante, deberías comprender, que en tu anomia estás perdido, que en tu silencio está tu complicidad, es tu miedo, por tu miedo y gracias a tu miedo, que sos merecedor de cada cosa que te sucede. "Indignación", es la palabra más comprendida de los últimos tiempos en la clase media argentina, "indignación" por no poder comprar dólares, por sentirse ultrajados, por perder la patria, ¿qué patria?, y lo se, y lo digo porque yo estoy metido hasta el cuello en toda esta pasividad, este letargo, porque a mi también me molesta la suba de precios y puteo al gobierno, porque es fácil, pero también puteo a la cadena de alimentos que lo sube, y puteo al productor que acopia productos y especula, y puteo y re puteo cuando pienso que en este país de campos infinitos hay pibes que se mueren de hambre aún, y puteo y re puteo cuando me acuerdo de imágenes de productores tirando leche en el campo en forma de protesta y también puteo al que se lleva mi plata de la luz, el gas, el agua y el teléfono celular que anda siempre para el culo.
Pero puteo, me enojo y no hago nada, entonces soy un pasivo mas, como vos, como aquel que agarró la cacerola el 18, ahora debería agarrar su cacerola y plantarse frente al borda, y yo debería estar con él, ahora debería agarrar la cacerola o una sartén y exigir que Maria Julia pague por haber robado todo lo que robo, por todo, absolutamente todo, tenemos que demostrar que estamos hartos, pero no de Cristina, no de este gobierno, estamos hartos de todo y tenemos el derecho de decirlo y gritarlo, de exigir que se nos respete la educación pública Macri, la salud pública Macri, que se respete nuestra naturaleza Cristina, el futuro del país Cristina que se sigue entregando a minerías que nos envenenan los aires, los suelos y las vidas de los nenes.
"Indignación", con nuestros dirigentes, que son una blasfemia, es cierto, de quién es la culpa, nuestra. Nos "indignamos" del político que nos roba y nosotros aumentamos la leche cuando escasea, o el pescado en pascuas. Nos "indignamos" del ladrón que nos asalta a mano armada pero damos nuestro dinero sin que nos tiemble la mirada a empresas que nos estafan. Eso no se llama indignación, amigos, lo que nos indigna nos mueve las tripas, nos carcome las entrañas, nos moviliza, nos llena de reacción, llamarle indignación a eso y auto-definirse indignado, es mera hipocresía.
Si vamos a indignarnos, propongo nos indignemos, pero en serio, con cacerolas y con propuestas, participando, estando en la calle, no mirando para otro lado, sincerando nuestro corazón, reconociendo que somos lo que nos merecemos, comprendiendo que el cambio está en nosotros, en nuestra propuesta como ciudadanos, participando en la puta política para cambiarla, dejemos de criticar y deslindar la responsabilidad del: ¡Yyo te vote para que me representes y me robas! Sabés que creo, creo que vos también robarías en su lugar, por eso estamos así, porque no respetamos una puta ley en ningún lado, cruzamos semáforos, cagamos a los ciegos, cagamos a los chicos, a los viejos, a un hermano, un amigo, un familiar, o quizás no, a la familia no che... pero a otro si, que se cague, si no soy yo lo va a cagar otro. Y así estamos, cagándonos y dejándonos cagar, cagando uno primero para no ser cagado, y de tanto cagar ya no sabemos de donde salió tanta mierda, de nosotros mismos, de todos, un poquito, otros mas, otros nada, pero todos somos culpables de algo.
Creo hoy, que los culpables de las Muertes de Once, somos todos. No sólo el funcionario que no reguló, ni el hijo de puta que no lo mantuvo bien, somos todos, por pasividad, que permitimos que esos 52 murieran. Somos todos, que por pasividad permitimos que siga muriendo gente de hambre. ¡De Hambre!
Somos todos, que por pasividad permitimos que los hospitales sean vaciados, las escuelas abandonadas, debemos indignarnos por lo de once, por la amia, la embajada, por las coimas en el senado, por menem, la dictadura, cristina, julio lopez, macri y alsogaray y tantos más.
Porque cuando hay que manifestar nos quedamos en casa "indignados" ante la brutalidad de la policía, ante la injusticia de la absolución a los corruptos, ante los fraudes y los vejámenes, así estamos, y así vamos a seguir estando, hasta que la indignación nos domine en serio, y desde las tripas nos salga el grito, que se escuche, que duela, que arranque de una vez y para siempre esta pseudo-identidad de la cabeza, esta identidad mal masticada y asimilada que nos creemos merecer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario